"Si al franquear una montaña en la dirección de una estrella, el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cual es la estrella que lo guía." Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944) Escritor francés.
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domingo, 28 de julio de 2013

Apoyamos #BoyacáEsColombia

Apenas natural apoyar ese nuevo llamado de atención al Gobierno Nacional (#BoyacáEsColombia), el abandono es indignante desde muchas ópticas (incontables tal vez), y lo que más indigna es la falta de voluntad estatal en su mayoría (hay excepciones), pues habiendo herramientas, leyes y mecanismos para generar un cambio real, no sucede.

Algunos en justa defensa responderán... pero hemos hecho esto y lo otro. Yo replicaría; cierto, pero es muy pobre frente al deber-ser, muy poco frente al ideal, y muy triste que pudiendo ser mucho más, no se haga.

Refiriéndome al funcionamiento estatal, desde lo que uno experimenta y alcanza a apreciar; aquel panorama desolador es clara muestra de mal manejo, abundancia de comportamientos indignos que dan prelación a intereses personales antes que su responsabilidad frente al bien público, lastre irresponsable e histórico de unos pocos, falta de carácter en la mayoría (me refiero al carácter que, si lo hubiera, podría llevar al grueso del aparato estatal a renunciar a sueldos o puestos a cambio de un grito de grandeza de patria, para trabajar voluntariamente por un país mejor sin depender de 'papá' Estado, siendo creativos/emprendedores en la búsqueda de opciones dignas de vida, reconociendo que el 'modelo' dominante no es norma o dicho de otra manera la 'norma' la hacemos entre todos), y burocracia monstruosa que agota presupuestos e impide movimiento de aquellos pocos al interior del Estado capaces de marcar la historia pero que, queriendo y pudiendo, quedan trancados o sometidos (o se dejan trancar o someter), resignados, a dar pasos de tortuga teniendo motor de guepardo.

La insostenibilidad de nuestro país es galopante. Lo afirmo, como arriba cité, desde lo que uno experimenta y alcanza a apreciar por diversas fuentes, sin embargo hay margen de error al hablar de 'país'... la situación puede ser algo mejor, o también peor, de lo que uno percibe.

La buena noticia es que todo puede ser distinto, definitivamente mejor y positivo; pero ello requiere dejar atrás la apatía por la contribución a ese ideal que todos quisiéramos, a ese sueño que todos anhelamos, y en esto TODOS podemos aportar.

Mi llamado para aquellos apáticos es, comencemos a ejercitar la búsqueda de un cambio que favorezca a otros (en mi calle, mi barrio, mi ciudad, mi vereda... departamento o país, no importa el territorio de la acción), es decir hagamos un esfuerzo de responsabilidad por el bienestar general.

Stéphane Hessel,
en 2010
Y el punto de partida es, identificar esas situaciones que nos indignan profundamente, no importa el tamaño, y reaccionar ante ellas adoptando una "causa" con un objetivo preciso de cambio y mejoramiento.

A partir de allí, dedicar perseverancia y coherencia a su "causa", hasta lograr lo propuesto. Encontremos otros que lo compartan, y sumando tendremos la fuerza necesaria para lograrlo.

Ésta pequeña reflexión es mi aporte, lo he puesto en mis palabras, pero movido en algún momento por reflexiones de Stéphane Hessel (1917-2013) cuando escribió (2010) "Indignaos", de donde nutrí elementos para sentirme iniciador (Dic/2011) y parte de la "Causa Tota" que hoy compartimos ya cerca de 4,000 personas con el movimiento cívico "Mocilato".

Apoyamos ese grito de indignación, reiterando que #TotaSeRespeta.
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Felipe Andrés Velasco
Director, Fundación Montecito

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